Las botellas estaban vacias todas cuando entré. El humo nublaba la vista, pero él ya no fumaba. Solo se veía al espejo. Veía sus hipnotizantes ojos con esa eterna sonrisa.
-Jeff, ¿quieres bajar a mirar una película con Ben, Sally y yo?- le pregunté.
-Solo quiero que te largues- me contestó con la voz anestesiada por el alcohol.
Cerré la puerta, suspiré y bajé.
Así es como se porta Jeff the killer con sus enamoradas. El jamás te amará. (:
~Kennedy Anderson.

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