viernes, 28 de diciembre de 2012

Historias de Richmond

Cuando estaba a punto de suicidarme, cuando mas me sentía solo, cuando descubrí que los "reales" eran falsos, te encontré...
Con tu sonrisa tan bella, con tu adicción a mirar la sangre correr, con tus bellos defectos, supe que no estaba solo.

Nunca me creí humano. Un odio general por la humanidad albergaba mi mente desde siempre.
"Yo no soy humano", eran palabras que me repetía constantemente en mi infancia y adolescencia.

Un día mire hacia atrás y descubrí que siempre estuviste ahí! 
Las profundidades son tan oscuras que nunca me di cuenta que siempre estuviste a mi lado.

Juntos planeamos cada paso que dar, juntos compramos los materiales, juntos construimos nuestro "cuarto de diversiones", juntos nos cuidamos cuando nos sentimos solos.

Fue esta semana que me di cuenta quien eras, y fue esta semana que por un accidente nos dimos cuenta de que la sangre nos unía.

Escúchame! 

En año nuevo cazaremos un sacerdote adicto a la niñez. 
En año nuevo saciaremos nuestra hambre sin temor a que otros imbéciles nos delaten. Tu y yo juntos, cortaremos cada extremidad, y juntos ocultaremos al señor sacerdote... solo nosotros conocemos el plan... Solo nosotros matamos por diversión. 

Te amo!

-Richmond


No hay comentarios:

Publicar un comentario